El Tribunal del Distrito Central de Seúl ha suspendido el viernes 7 la orden de arresto contra el presidente Yoon Suk Yeol, quien enfrentaba acusaciones por presunta conspiración para la rebelión contra el Estado.
La corte determinó que el periodo de detención de Yoon ya había expirado antes de que se formalizara la acusación, lo que convertía su permanencia bajo custodia en ilegal.
Según la resolución judicial, el mandatario fue arrestado el 15 de enero a las 10:33 de la mañana, con un plazo de detención inicialmente fijado hasta la medianoche del 24 de enero. Sin embargo, debido a que la audiencia previa a su arresto se extendió durante 33 horas y 7 minutos, el tribunal prorrogó el límite hasta las 9:07 de la mañana del 26 de enero.
A pesar de ello, la Fiscalía no presentó la acusación formal hasta las 6:52 de la tarde de ese mismo día, cuando el periodo de detención ya había finalizado. Ante esta situación, la corte concluyó que la orden de arresto debía ser anulada, en línea con la solicitud de la defensa de Yoon, presentada el 4 de marzo.
El tribunal también ha advertido que mantener la detención en esas condiciones podría dar lugar a impugnaciones legales e incluso a una posible revisión del caso por instancias superiores.
De acuerdo con la legislación coreana, una orden de arresto debe ser anulada si no existen fundamentos suficientes para su emisión o si las razones que la motivaron dejan de ser válidas.