El partido gobernante, Poder del Pueblo, ha planteado la eliminación total del impuesto de sucesiones para los cónyuges tras el fallecimiento uno de ellos, una iniciativa que ha sido acogida positivamente por el Partido Democrático, principal fuerza de la oposición.
Actualmente, la ley establece una deducción de 500 millones de wones, a partir de la cual se aplica un impuesto sobre la herencia recibida. Sin embargo, la formación oficialista considera que esta normativa es injusta y argumenta que no tiene sentido que, en caso de divorcio, no se pague por la división de bienes, mientras que sí se gravan cuando fallece uno de los cónyuges.
Por su parte, el Partido Democrático, que anteriormente defendía un incremento de la deducción de 500 millones a 1.000 millones de wones, ha cambiado de postura. Ahora, la oposición ha mostrado su apoyo a la eliminación del impuesto sin condiciones adicionales y ha instado a acelerar su aprobación en la Asamblea Nacional.