La decisión del Tribunal del Distrito Central de Seúl de anular la orden de arresto contra el presidente Yoon Suk Yeol ha generado una fuerte división entre los principales partidos políticos del país.
El partido gobernante, Poder del Pueblo, expresó su firme respaldo a la resolución judicial. La formación oficialista subrayó que la detención del mandatario nunca debió haberse producido y calificó el fallo como acertado. Asimismo, confió en que la Fiscalía no recurrirá la decisión y advirtió que hacerlo iría en contra del criterio del tribunal y de la voluntad popular.
El alcalde de Seúl, Oh Se Hoon, también miembro de Poder del Pueblo, mostró su apoyo a la medida y remarcó que la posibilidad de destrucción de pruebas ha quedado descartada. El regidor añadió que la liberación del presidente representa un paso lógico y adecuado.
Por su parte, el Partido Democrático, principal fuerza de la oposición, condenó con vehemencia el fallo, que consideró inaceptable, y exigió que la Fiscalía presente de inmediato un recurso de apelación. Además, afirmó que la decisión de la corte no influye en el juicio de destitución contra Yoon ante el Tribunal Constitucional, que continuará su curso sin alteraciones.