La confrontación entre el oficialismo y la oposición ha escalado tras la puesta en libertad del presidente Yoon Suk Yeol, que se produjo tras la anulación de la orden de detención que pesaba sobre él.
El partido gobernante, Poder del Pueblo, ha respondido con contundencia a la iniciativa del Partido Democrático, principal fuerza de oposición, de impulsar un juicio político contra el fiscal general, Shim Woo Jeong, quien autorizó la liberación de Yoon de la detención temporal. Para el oficialismo, esta maniobra de la oposición es un intento de sumergir al país en una "situación de guerra civil", mediante juicios políticos, la creación de comisiones especiales y huelgas de hambre sin fundamento.
Por su parte, el Partido Democrático ha intensificado su ataque contra el fiscal general, al que ha criticado por negarse a dimitir y ha advertido que el coste político de la liberación de Yoon será elevado.
A partir del martes 11, la oposición ha iniciado una campaña pública más activa, con protestas nocturnas en Gwanghwamun, manifestaciones y declaraciones de condena, con el objetivo de instar al Tribunal Constitucional a que apruebe la destitución de Yoon en el marco del juicio político en su contra.