Estados Unidos podría reforzar la cooperación con aliados como Corea del Sur y aumentar sus inversiones extranjeras para mejorar su capacidad de construcción de buques de guerra y reducir la brecha competitiva con China, cuyo sector naval experimenta un crecimiento acelerado.
Durante una audiencia celebrada el martes 11 por el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes de EEUU, funcionarios estadounidenses advirtieron que la industria naval del país no está construyendo barcos a la velocidad necesaria para mantener su capacidad militar. También señalaron que la entrega de buques se está retrasando entre uno y tres años, mientras que los costos de producción siguen superando la tasa de inflación.
En este contexto, el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), un think tank estadounidense, subrayó la necesidad de que Washington realice inversiones a largo plazo en su industria naval. Según su informe "Guerra Naval" (Ship Wars), publicado también el martes 11, parte de esta estrategia debe incluir la atracción de inversión extranjera de aliados como Corea del Sur y Japón. El centro propone ofrecer incentivos para que estos países inviertan en los astilleros de EEUU.
Para contrarrestar el crecimiento acelerado del sector naval chino, impulsado por una estrategia gubernamental que integra las industrias civil y militar, el CSIS recomienda que la Casa Blanca restrinja la colaboración de sus empresas con astilleros chinos y promueva que sus aliados adopten medidas similares.
Actualmente, la Marina estadounidense opera 295 buques, muy por debajo del objetivo de 381 fijado en 2023. Mientras tanto, la Armada china ya cuenta con más de 370 barcos y se espera que esta cifra aumente a 395 en 2025 y a 435 en 2030.