El Tribunal Constitucional ha desestimado el jueves 13 por unanimidad las mociones de censura contra el director de la Junta de Auditoría e Inspección, Choe Jae Hae, y el fiscal jefe del Distrito Central de Seúl, Lee Chang Soo. Ambos han sido restituidos en sus respectivos cargos.
Choe había sido removido de su puesto en diciembre por la Asamblea Nacional, acusado de dañar la imparcialidad de la Junta debido a una auditoría deficiente sobre el traslado de la residencia del presidente Yoon Suk Yeol. En su fallo, el Constitucional ha determinado que su intervención no fue ilegal, ya que la entidad que dirige tiene la misión de asistir al mandatario en la gestión del Estado. En este sentido, los magistrados han señalado que no hay pruebas suficientes para afirmar que Choe actuó de manera parcial o que intentó favorecer a Yoon al llevar a cabo las tareas de auditoría e inspección que le fueron delegadas.
En cuanto al caso de Lee, la corte ha dictaminado que el interrogatorio a la primera dama, Kim Keon Hee, realizado en una ubicación distinta a la habitual, no constituye un abuso de poder. Además, no se ha demostrado que el fiscal jefe haya difundido datos falsos en relación con el caso de manipulación de acciones de la concesionaria Deutsch Motors, por el que Kim estaba siendo interrogada.