El retraso en la resolución del Tribunal Constitucional sobre la destitución del presidente Yoon Suk Yeol ha intensificado el enfrentamiento entre partidos políticos.
El opositor Partido Democrático ha insistido en la necesidad de cesar a Yoon para restaurar la dignidad nacional, que, según argumenta, se ha visto seriamente dañada por la declaración de la fallida ley marcial en diciembre. La formación sostiene que los índices de democracia del país han disminuido en varios informes internacionales debido a lo que consideran la "tiranía" del mandatario y su controvertida ley marcial.
La principal fuerza de la oposición ha reiterado su llamamiento para que el Tribunal Constitucional tome pronto una decisión y ha presionado al presidente en funciones, Choi Sang Mok, para que formalice el nombramiento del juez Ma Eon Hyeok como nuevo magistrado de la misma corte antes del miércoles 19.
Por otro lado, la formación gobernante, Poder del Pueblo, ha criticado el proyecto de ley de disolución de partidos presentada por la oposición. Esta iniciativa establece que, en caso de que el presidente sea condenado por cargos de rebelión o traición, el partido al que pertenezca también sería disuelto. Desde el oficialismo, se ha advertido que esta medida busca instaurar un régimen de partido único en el país.