Medios de comunicación estadounidenses financiados con fondos públicos, como La Voz de América (VOA) y Radio Asia Libre (RFA), enfrentan el riesgo de extinguirse tras la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de retirarles su financiación en el marco de un recorte masivo a las agencias gubernamentales federales.
El presidente de la VOA, Michael A. Abramowitz, informó el sábado 15 que la mayoría de los 1.300 empleados, incluido él mismo, han sido suspendidos. En sus redes sociales, expresó su tristeza por que la cadena de radio haya sido "silenciada" por primera vez en 83 años. Mientras tanto, en la página web en coreano de la VOA se ha publicado un aviso que informa que las actualizaciones de la transmisión no se están llevando a cabo correctamente debido a problemas con la emisora.
Por su parte, RFA también ha perdido los fondos federales que recibía. La suspensión de las operaciones de estos medios, producto de la orden ejecutiva de Trump, ha sido criticada tanto dentro como fuera de EEUU, y se ha calificado como un grave retroceso en la libertad de prensa.
La VOA, que comenzó sus emisiones en 1942 durante la Segunda Guerra Mundial como respuesta a la propaganda nazi, ha estado transmitiendo noticias a más de 300 millones de personas en 48 idiomas en todo el mundo. Por su parte, RFA ha servido como un puente para informar a los habitantes de regímenes autoritarios como Corea del Norte y China, llevando noticias internacionales a esas naciones.