El exprimer ministro de Camboya, Hun Sen, quien gobernó el país durante 38 años, ha expresado su agradecimiento al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por el cierre de facto de medios de comunicación estadounidenses financiados con fondos públicos, como La Voz de América (VOA) y Radio Asia Libre (RFA).
Sin embargo, organizaciones locales de derechos humanos han mostrado su desaprobación y advertido que la desaparición de estas emisoras representa un retroceso significativo en la libertad de expresión y el acceso a la información independiente.
Tanto la VOA como RFA han sido conocidas por su postura crítica hacia los Gobiernos autoritarios. Ambas cadenas de radio han dedicado una amplia cobertura a las violaciones de derechos humanos en países como Corea del Norte, China, Camboya o Vietnam.
El cierre de facto de estos medios se produce tras una orden ejecutiva firmada por Trump que reduce al mínimo las funciones y el personal de la Agencia de Medios Globales de EEUU (USAGM), la entidad encargada de supervisar la VOA, RFA y Radio Europa Libre (RFE).
Como resultado, la mayoría de los 1.300 empleados de la VOA han sido suspendidos y las emisoras han cesado prácticamente sus operaciones.
Por su parte, China ha aplaudido la decisión de Trump a través de su diario oficial 'Global Times' y ha calificado la posible desaparición de estos medios como la eliminación de una "fábrica de mentiras".