El Gobierno ha anunciado una reforma al impuesto de sucesiones para gravar de forma diferenciada lo percibido por cada heredero, ya sea testamentario o legal, en lugar de aplicar una tarifa única sobre el patrimonio total heredado. Este cambio representa una modificación significativa respecto al sistema actual, que permanece inalterado desde 1950, cuando se promulgó la ley que regula este tributo.
Según las autoridades fiscales, el sistema vigente facilita la recaudación del impuesto pero no garantiza una distribución equitativa de la carga tributaria entre los herederos. Además, se producen frecuentes disputas legales entre ellos cuando no existe un acuerdo, a pesar de que la ley establece el principio del "pago proporcional", que indica que el impuesto debe dividirse entre los beneficiarios en función de lo que reciban de la herencia.
Tras el anuncio oficial, la reforma tributaria pasará ahora por un proceso de consultas y recopilación de opiniones hasta el 28 de abril. Está previsto que la propuesta final se presente ante la Asamblea Nacional en mayo.