El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, ha adelantado que los llamados "aranceles recíprocos", cuya entrada en vigor está prevista para el 2 de abril, se implementarán de manera diferenciada según el país. Estas tarifas se impondrán a las importaciones de productos procedentes de naciones que mantienen un superávit comercial frente a Washington, como es el caso de Corea del Sur.
En una entrevista para el canal estadounidense Fox Business emitida el martes 18 (hora local), Bessent indicó que, por el momento, la Oficina del Representante Comercial y el Departamento de Comercio están realizando los cálculos necesarios para establecer dichos gravámenes. El secretario del Tesoro precisó que, aunque aún no se ha confirmado, las tarifas corresponderán a las tasas aduaneras que cada país aplica a los productos de EEUU. No obstante, señaló que aquellos Gobiernos que detengan las prácticas comerciales consideradas desleales por Washington podrían quedar exentos de los aranceles recíprocos.
En cuanto a las negociaciones comerciales que la Casa Blanca planea iniciar tras el anuncio de estas nuevas tarifas, el secretario de Comercio, Howard Lutnick, mencionó su intención de incluir restricciones a la exportación para bloquear la distribución en China de semiconductores fabricados en EEUU. Lutnick destacó, como ejemplo de uso indebido de tecnología estadounidense, el reciente lanzamiento del modelo de inteligencia artificial generativa chino DeepSeek.