El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mencionó por primera vez la posibilidad de reclamar la propiedad de los terrenos ocupados por las bases militares estadounidenses en Corea del Sur, durante la cumbre celebrada el lunes 25 (hora local) en Washington con su homólogo surcoreano, Lee Jae Myung. Sus declaraciones sugirieron que podría exigir la transferencia de dicho derecho.
Al ser preguntado por los medios de comunicación sobre más detalles, el mandatario evitó profundizar y se limitó a señalar que en la península se encuentran desplegados más de 40.000 efectivos de EEUU. Sin embargo, las cifras oficiales sitúan el número en torno a los 28.500 soldados.
Trump también criticó a su predecesor, el expresidente Joe Biden, por haber renunciado a exigir a Seúl un mayor pago por la protección que recibe. A su juicio, esa decisión supuso para Washington dejar de ingresar "miles de millones de dólares".
En relación con la presencia militar, subrayó que las bases ocupan terrenos cedidos bajo un contrato de alquiler gratuito y expresó su deseo de que pasen a ser propiedad estadounidense.
Los términos de la cesión de esos terrenos están recogidos en el Acuerdo sobre el Estatus de las Fuerzas de Estados Unidos en Corea del Sur, que regula las bases que EEUU opera en el país, como Camp Humphreys, en la ciudad de Pyeongtaek, la mayor de todas. Según estimaciones, más del 90% del coste de su construcción e instalaciones fue financiado por el Gobierno surcoreano.