Corea del Sur, Estados Unidos y Japón celebraron una reunión conjunta con representantes del sector tecnológico para coordinar medidas destinadas a frenar la contratación encubierta de programadores norcoreanos. Estos trabajadores, que se hacen pasar por extranjeros en plataformas digitales, buscan obtener ingresos ilícitos para financiar el desarrollo de armas de destrucción masiva.
Según informó el Departamento de Estado de EEUU, las tres cancillerías organizaron el martes 26 en Tokio un foro junto con la compañía estadounidense Mandiant, filial de ciberseguridad de la multinacional Google. El encuentro se centró en reforzar la defensa colectiva frente a las tácticas de engaño utilizadas por especialistas informáticos vinculados a Pyongyang.
En la cita participaron empresas de diversos sectores habitualmente afectados por estas actividades, entre ellas plataformas de empleo para autónomos, proveedores de servicios de pago, operadoras de criptomonedas, el ámbito de la inteligencia artificial y firmas dedicadas a tecnologías Web3.