El Consejo de Ministros aprobó el viernes 29 un presupuesto de 728 billones de wones para 2026, lo que representa un incremento del 8,1% respecto al ejercicio anterior. Con esta expansión del gasto, el Ejecutivo pretende estimular la recuperación del sector privado en un contexto marcado por la debilidad del consumo interno y las persistentes tensiones comerciales internacionales.
Los ingresos estatales se elevarán un 3,5%, un ritmo muy inferior al del gasto, lo que provocará un alza significativa de la deuda pública. Tras incorporar el segundo presupuesto suplementario de este año, la deuda nacional asciende actualmente a 1.301,9 billones de wones, y se estima que en 2026 alcanzará los 1.415,2 billones, es decir, unos 141 billones más. Por primera vez, la ratio deuda/PIB superará el 50%.
La mayor partida se destinará a salud, bienestar y empleo, con 269 billones de wones. No obstante, el área con mayor crecimiento será la de investigación y desarrollo, que registrará un aumento del 19,3% respecto a 2025.
Dentro de este apartado, la Administración ha fijado como prioridad la inteligencia artificial (IA), a la que asignará 10,1 billones de wones con el objetivo de situar a Corea del Sur como la tercera potencia mundial del sector, por detrás de Estados Unidos y China.
El proyecto será remitido a la Asamblea Nacional, que podrá introducir modificaciones antes de la votación final, prevista para el 2 de diciembre.