La Oficina Presidencial convocó el jueves 18 a representantes de los siete principales conglomerados de Corea, entre ellos Samsung, SK y Hyundai Motor, en un contexto marcado por la depreciación del won frente al dólar, que se aproxima al nivel de los 1.500 wones por unidad.
Durante el encuentro, el jefe del Gabinete Presidencial para Política, Kim Yong Beom, escuchó de primera mano las dificultades que afrontan las empresas en materia de exportaciones, la situación de sus operaciones en el mercado de divisas y sus planes de inversión en el extranjero para el próximo año.
El Gobierno considera necesario incentivar a las grandes firmas exportadoras a convertir en wones los dólares que mantienen en reserva. En este sentido, estudia la posibilidad de ofrecer beneficios a aquellas compañías que decidan llevar a cabo dichas conversiones.
Ante las críticas por una respuesta considerada poco activa frente a la volatilidad del mercado cambiario, la Presidencia señaló que una intervención precipitada podría enviar señales erróneas al mercado. Asimismo, subrayó que el Ejecutivo sigue de cerca la evolución del tipo de cambio y mantiene una estrecha coordinación con los ministerios competentes para analizar las tendencias y definir medidas de respuesta adecuadas.