Corea mantiene un nivel estable de solvencia externa, aunque el tipo de cambio muestra una tendencia alcista y el won se devalúa frente al dólar. Este es el diagnóstico que presenta el Banco de Corea en su informe sobre estabilidad financiera del segundo semestre de 2025, en el que destaca el debilitamiento de la moneda nacional respecto a la estadounidense. Sin embargo, afirma que, pese a ello, el país no ha perdido su capacidad de satisfacer sus deudas externas. Esta se mide con base en varios indicadores, por ejemplo, la reserva de divisas y la relación entre deuda y producto interior bruto.
Según datos del banco central, la reserva de moneda extranjera ascendió a 430.700 millones de dólares hacia finales de noviembre, a pesar de que el tipo de cambio subió hasta 1.472 wones por dólar, ganando más de cien unidades en comparación a hace medio año. Asimismo, otros indicadores de salud financiera se mantienen estables: el cociente entre deuda externa y PIB nominal en el 39,7%, el ratio de bonos sobre la deuda externa total en el 21,9% y la relación entre bonos a corto plazo y reserva de divisas en el 37,5%.
La explicación del Banco de Corea es que la deuda externa no excede la cantidad posible de ser cubierta por la reserva de moneda extranjera. Además, es baja la posibilidad de que surja una crisis de liquidez de divisas, aunque se produzcan fluctuaciones bruscas en el tipo de cambio o una fuga de capital foráneo, porque el país cuenta con suficiente reserva de divisas para amortizar los bonos emitidos al exterior. No obstante, advierte del riesgo de un aumento de volatilidad en el mercado cambiario y en el flujo de capital, tanto por las especulaciones sobre la variabilidad del tipo de cambio como por la preocupación por una burbuja en el sector de inteligencia artificial.