Corea del Sur y Estados Unidos han reiterado su compromiso de ampliar la cooperación al comenzar un nuevo proyecto conjunto: la construcción de una planta de amoníaco en el estado de Indiana.
A cargo de dicha instalación productiva están Samsung E&A y Wabash Valley Resources, con financiación del Departamento de Energía estadounidense y de un fondo para políticas estatales del Gobierno surcoreano. A la ceremonia de inicio de obras asistieron varios altos cargos de Seúl y Washington, como el titular de Territorio, Infraestructura y Transporte de Corea del Sur, Kim Yun Duk.
Durante el acto, celebrado en un hotel de Washington D. C., el ministro destacó que la nueva planta de amoníaco es un proyecto que nació de la colaboración entre los sectores público y privado de Corea y Estados Unidos. Afirmó que a partir de este se crearán nuevos puestos de trabajo para los residentes del lugar, además de facilitar el suministro de fertilizantes para las comunidades locales, mientras que a las empresas surcoreanas les permitirá acercarse un paso más al mercado energético norteamericano. Kim también explicó que en la planta se utilizarán tecnologías de captura y almacenamiento de carbono certificadas como del más alto nivel por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, lo que hará de esta instalación un ejemplo a seguir de producción sostenible de energías del futuro.
El subsecretario de Energía estadounidense, James Danly, por su parte, declaró que este es uno de los muchos proyectos de cooperación por venir entre Corea del Sur, cuyos ingenieros y constructores son los mejores del mundo, y Estados Unidos, que busca estrechar lazos con dicho país asiático.