El presidente Lee Jae Myung regresó el miércoles 7 tras finalizar su visita oficial de cuatro días a China. El viaje, el primero de un jefe de Estado surcoreano a ese país en ocho años, sirvió para profundizar el entendimiento mutuo entre los líderes de ambas naciones e impulsar la normalización plena de los intercambios bilaterales.
El eje central de la agenda presidencial fue la cumbre con el presidente chino, Xi Jinping, celebrada apenas dos meses después del último encuentro entre ambos mandatarios, que tuvo lugar en la ciudad surcoreana de Gyeongju. Durante la reunión, Lee y Xi coincidieron en la importancia de preservar la paz en la península coreana y reactivar el diálogo con Corea del Norte.
Asimismo, acordaron promover de manera gradual los intercambios culturales y celebrar reuniones a nivel viceministerial para definir un límite en el Mar Amarillo. Este punto fue abordado en relación con la instalación, sin previo aviso, de estructuras marítimas por parte de China en una zona sujeta a medidas provisionales, donde se superponen las zonas económicas exclusivas de ambos países.
Al referirse a su visita, el presidente Lee afirmó que se lograron más avances de lo esperado y que fue posible aclarar una parte considerable de las dudas existentes en torno a asuntos sensibles.