La inversión extranjera directa, conocida como IED, alcanzó en 2025 un nuevo récord anual en Corea del Sur, pese a los desafíos derivados de la política arancelaria de Estados Unidos y del avance del proteccionismo comercial a nivel global.
Según datos del Ministerio de Industria y Comercio, la IED totalizó el año pasado 36.050 millones de dólares, lo que representa un aumento del 4,3 por ciento con respecto a 2024. Con este resultado, el país batió su récord por quinto año consecutivo desde 2021.
El crecimiento fue impulsado principalmente por la llegada de capital extranjero a sectores de alta tecnología, como la inteligencia artificial y los semiconductores, durante el segundo semestre del año. Este flujo compensó la caída registrada durante los seis meses anteriores.
Las autoridades atribuyen este repunte, además, a la estabilización de la situación sociopolítica tras la formación de un nuevo Gobierno y a la mejora de la confianza del mercado.
Por regiones, las inversiones procedentes de Estados Unidos y de la Unión Europea fueron las que más crecieron, con incrementos del 86,6 y del 35,7 por ciento, respectivamente. En contraste, las inversiones de Japón y China registraron descensos.