Han surgido análisis que advierten de que el control de las exportaciones de artículos de doble uso, civil y militar, que China ha reforzado para prohibir los envíos a Japón de bienes específicos, como las tierras raras, podría afectar también a Corea del Sur. La inquietud aumenta debido a que las redes de suministro de los tres países están interconectadas, por lo que las posibles complicaciones en las industrias japonesas podrían repercutir en la fabricación de productos terminados del sector manufacturero surcoreano.
Las restricciones chinas, según analistas y asociaciones de productores de Corea, no apuntan al país, sin embargo pueden ser perjudiciales para las industrias nacionales. Esta perspectiva se atribuye a que en muchos casos la cadena de suministro y de producción comienza con las materias primas originarias de China, que son procesadas en Japón y luego suministradas en forma de bienes intermedios a Corea del Sur para ser convertidas en productos finales.
En este contexto, el Ministerio de Industria y Comercio convocó el jueves 8 una reunión para hacer un diagnóstico del posible impacto de la medida adoptada por Beijing. Las autoridades que asistieron a la sesión destacaron que gracias a los esfuerzos realizados en los últimos años, disminuyó en gran medida la dependencia de Corea del Sur de los bienes intermedios y materiales industriales japoneses, no obstante es necesario seguir invirtiendo para asegurar los suministros. Asimismo, abogaron por trazar planes de respuesta diferenciados por sectores en caso de escasez de minerales claves, como las tierras raras pesadas, incluidos el disprosio y el itrio, cuya distribución mundial depende en gran medida de su producción en China.