Más de 20 operarios de una mafia de estafas fueron arrestados en Camboya desde febrero como parte de una operación conjunta que despliegan el equipo del Gobierno surcoreano contra crímenes transnacionales y la policía local.
Los 26 detenidos son miembros de una organización criminal con sede en Nom Pen que se hicieron pasar por alguna autoridad judicial o de supervisión financiera para aislar a las víctimas encerrándolas en hoteles y engañándolas con el supuesto involucramiento en algún crimen. Así, obtuvieron de 165 ciudadanos surcoreanos una ganancia ilícita de 26.700 millones de wones con la falsa excusa de que necesitaban realizar investigaciones sobre sus patrimonios.
Descubrieron, además, que estos incluso cometían sextorsión a mujeres para quitarles dinero u obligarlas a grabar contenidos sexuales.
La portavoz de la Presidencia surcoreana, Kang Yu Jung, advirtió al detallar sobre el arresto, de que ahora los delitos de estafa transnacional no se limitan solo a arrebatar bienes ajenos, sino que chantajean a las víctimas y las dejan en un estado de extrema vulnerabilidad psicológica, hasta destruir su vida entera.