La Administración del presidente estadounidense Donald Trump está en busca de una solución para debilitar la hegemonía de China en el suministro mundial de minerales críticos y en esta línea, convocó el lunes 12 (hora de Washington D.C.) a los Estados miembros del G7 para reforzar la cooperación en ese sector.
La organización estuvo a cargo del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, con dos temas principales en el orden del día: la estabilidad de la cadena global de minerales críticos, incluidas las tierras raras y las medidas necesarias para diversificar los suministros. A la sesión asistieron los representantes de los países integrantes del G7 más la Unión Europea, Australia, la India, México y Corea del Sur.
Según dio a conocer el Departamento del Tesoro estadounidense, los participantes expresaron al unísono su deseo de superar cuanto antes las vulnerabilidades que presenta en este momento la red de provisión de minerales críticos. Frente a ellos las autoridades de Washington mencionaron tanto las medidas ya en marcha como los planes a implementar para diversificar la cadena de suministro.
En este contexto, el secretario del Tesoro, Scott Bessent, instó a los presentes a mejorar su fuerza de resiliencia para garantizar suministros más seguros mediante la búsqueda de nuevas fuentes y el desarrollo de procesamiento local, al advertirles de los riesgos derivados de la dependencia de unos pocos países en la obtención de minerales críticos.