La Fiscalía ha pedido quince años de prisión contra el exministro del Interior, Lee Sang Min, por secundar la rebelión del expresidente Yoon Suk Yeol al ordenar cortes de luz y de agua en las sedes de los principales medios de comunicación del país la noche del 3 de diciembre, cuando se intentó imponer la ley marcial. La pena fue solicitada el lunes 12 en la audiencia de alegatos finales del juicio al exministro, celebrada en el Tribunal del Distrito Central de Seúl.
Los fiscales argumentaron que esa noche, mientras la población sentía una inseguridad extrema ante escenas tan impactantes como de soldados armados rodeando la Asamblea Nacional, el exministro ordenó incluso interrumpir el suministro de electricidad y de luz a las sedes de diarios y canales de televisión. Alegaron que es imposible que el imputado, después de haber servido como juez durante quince años antes de asumir un cargo gubernamental, no haya pensado en que el corte de luz y de agua era para bloquear la información y cegar a la ciudadanía. Además, afirmaron que fue cómplice del expresidente al movilizar policías y bomberos para actos de rebelión, cuando como ministro del Interior era uno de sus deberes gestionar la operación de esos agentes para el bien público.
El exministro, por su parte, sostuvo que no comprende cómo es que enfrenta un juicio de estas magnitudes por un acto que realizó de manera improvisada, sin ningún tipo de plan previo o complicidad.
Finalizados los alegatos finales, el tribunal prevé emitir el veredicto el 12 de febrero.