La Asociación de Escritores de Corea expresó su solidaridad con los ciudadanos de Irán que participan en protestas contra el Gobierno.
En un comunicado, señaló que quienes escriben deben situarse siempre del lado de las voces silenciadas y manifestó su profundo respaldo a lo que calificó como una resistencia legítima.
La organización denunció que, en Irán, ciudadanos han sido detenidos, encarcelados o incluso han perdido la vida por motivos como ser mujeres, expresarse, reunirse o protestar contra la pobreza y la discriminación. Subrayó que estas movilizaciones no son un problema cultural, sino una cuestión de derechos humanos universales, como la libertad y la dignidad.
Asimismo, criticó que las autoridades respondan con violencia en lugar de diálogo y exigió el cese inmediato de la violencia estatal, la liberación de todos los presos políticos y la garantía de las libertades de expresión y de reunión.
Por último, recordó que el silencio no es neutral y llamó a la comunidad internacional a actuar con una solidaridad responsable basada en los principios de los derechos humanos.