Los sucesivos viajes del presidente Lee Jae Myung a China y Japón han llamado la atención en un ambiente de tensiones entre las potencias que rodean la península coreana, al exponer claramente la estrategia diplomática del Gobierno de reforzar la cooperación en lo más necesario, al tiempo de gestionar con sensatez las fricciones internacionales existentes en la región.
En este contexto, destacan las declaraciones que hizo el mandatario surcoreano en las reuniones que mantuvo con sus pares de China y Japón. Ante Xi Jinping enfatizó que las relaciones con Tokio son también importantes para Seúl, mientras que en el encuentro con Sanae Takaichi abogó por promover la cooperación tripartita entre Corea del Sur, Japón y China.
Lee se centró en los intercambios económicos y en otros ámbitos, sin enfocarse tanto en asuntos sensibles. Esta aproximación resultó directamente en la firma de catorce memorandos de entendimiento con China sobre cooperación científico-tecnológica, medioambiente y seguridad alimentaria, así como un anuncio de prensa conjunto con Japón, en el que se presentaron medidas consensuadas en la cumbre para un mayor intercambio en el sector tecnológico, la lucha contra las estafas transnacionales y la ampliación de los contactos bilaterales a nivel civil y privado.