De entre las familias surcoreanas que solicitaron reunirse con sus parientes en Corea del Norte, más de 100.000 personas murieron.
Según los datos actualizados del Ministerio de Reunificación, el número de fallecidos ascendió hacia finales de 2025 a 100.148, mientras que la lista de solicitantes de reunión se acorta debido no solo a la muerte de los ciudadanos inscritos en la misma, sino también porque la segunda y la tercera generación de las familias separadas que no conocieron la guerra no sienten la urgencia de ver a sus consanguíneos en Corea del Norte.
La última vez que se organizaron reencuentros familiares entre las dos Coreas fue en agosto de 2018.