La Agencia Nacional de Gestión de Tratamiento de Soporte Vital dio a conocer el lunes 19, que hasta diciembre de 2025 más de 3,2 millones de ciudadanos firmaron e inscribieron su testamento vital, expresando que al final de su vida no desean recibir tratamientos de soporte vital.
Según datos actualizados de la entidad, un total de 3.201.958 personas han dejado constancia de su voluntad anticipada hasta la fecha. De ellas, 2.122.785 son mujeres, casi el doble de los hombres cuyo número no llega a 1.080.000 firmantes.
Por edades, el grupo mayoritario es el de los ciudadanos en sus setenta, seguidos por los sexagenarios y los mayores de ochenta. En conjunto conforman una población equivalente al 23,7% de los habitantes mayores de 65 de Corea del Sur.
El testamento vital, también conocido como documento de voluntad anticipada o carta de voluntad sobre tratamientos de soporte vital -según la traducción literal del término usado en coreano- es un documento legal donde uno deja expreso su deseo sobre cómo desea ser tratado al final de su vida, para cuando no pueda comunicarse. En Corea, cualquier ciudadano mayor de diecinueve puede redactarlo e inscribirlo en los sistemas de salud pública.
Se implementó en 2018 al entrar en vigor la llamada "ley de muerte digna", que permite decisiones voluntarias sobre los tratamientos de soporte vital y cuidados paliativos. En ese primer año unas 86.000 personas firmaron sus testamentos vitales. El número aumentó a un millón hacia agosto de 2021 y para finales de 2025, ocho años después de su adopción, superó los 3,2 millones de firmantes.