El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dejó abierta la puerta al diálogo con Corea del Sur, pese a haber anunciado su intención de volver a elevar al 25% los aranceles aplicados a productos surcoreanos.
Trump hizo estas declaraciones el día 27 (hora local), poco antes de viajar de la Casa Blanca al estado de Iowa. Al ser consultado por la prensa sobre el aumento de los aranceles a Corea, afirmó que intentará encontrar una solución junto con Corea.
Un funcionario de la Casa Blanca señaló a KBS que la medida responde a que Corea del Sur no ha cumplido los compromisos acordados tras la rebaja arancelaria, al no haberse aprobado aún en la Asamblea Nacional una ley especial para la inversión en Estados Unidos.
Washington había accedido a reducir del 25% al 15% los aranceles sectoriales -incluidos los aplicados a los automóviles surcoreanos- así como los aranceles recíprocos, a cambio de una promesa de inversión surcoreana en territorio estadounidense por valor de 350.000 millones de dólares (unos 505 billones de wones).