El Gobierno reformará el sistema de certificación de calidad KS para adaptarlo a la actual estructura industrial.
El KS, introducido en 1961, se basa en la evaluación de fábricas, un enfoque que ya no encaja con el entorno actual, donde las etapas de investigación, diseño y producción están separadas. En este contexto, el Gobierno permitirá que empresas que se dedican solo al desarrollo y diseño, y que subcontratan la producción, también puedan obtener la certificación.
Se espera que la reforma abra el camino a empresas de diseño de semiconductores y de desarrollo de robots, y beneficie especialmente a las startups, al facilitar la comercialización de sus productos.