La Agencia Nacional de Policía inauguró el jueves 5 la segunda reunión internacional para la lucha contra las estafas transnacionales, una iniciativa bautizada como operación conjunta Breaking Chains, o Rompiendo cadenas.
En las sesiones, que continuarán hasta el viernes, participan 22 naciones y cinco organismos internacionales, entre ellos la Interpol y la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito. El debate se centra en las medidas para bloquear el efecto globo de la delincuencia transfronteriza, debido a los grupos criminales que trasladan sus sedes de un país a otro y se reorganizan para esquivar el control de las autoridades.
En este panorama, Corea del Sur propondrá un mejorado método de vigilancia fronteriza para detectar de antemano la posible mudanza de las organizaciones criminales, así como un modelo de cooperación internacional más específico, con base en la experiencia acumulada.
La Policía surcoreana colabora desde hace un tiempo con la Interpol y las autoridades policiales de Camboya y Vietnam para combatir los crímenes transnacionales, concretamente en el intercambio de información de criminales prófugos, el control migratorio y también la investigación y arresto de responsables.