El Tribunal Supremo de Corea volvió a dictaminar que empresas japonesas deben indemnizar a las familias de víctimas del trabajo forzoso durante la ocupación colonial japonesa.
Según fuentes judiciales, el alto tribunal confirmó una sentencia que ordena a la empresa japonesa Nishimatsu Construction pagar entre 13 y 20 millones de wones a cada uno de cinco demandantes, familiares de trabajadores surcoreanos que fueron forzados a trabajar y murieron durante el período colonial.
El caso, cuya demanda había sido presentada en abril de 2019, se centró en si el Acuerdo sobre Resolución de Reclamaciones firmado entre Corea y Japón en 1965 había extinguido el derecho individual de las víctimas a reclamar indemnizaciones por trabajo forzoso, así como en si dichas reclamaciones habían prescrito.
El Tribunal concluyó que el tratado no eliminó el derecho personal a reclamar daños, y que el plazo de prescripción debía contarse desde 2018, al considerar que antes de esa fecha las víctimas no podían ejercer objetivamente su derecho.
El fallo se suma a otras decisiones recientes en el mismo sentido. La semana pasada, el Supremo también confirmó una sentencia parcialmente favorable a las víctimas en una demanda contra Kumagai Gumi.