El Gobierno está centrado en evitar los perjuicios que empresas surcoreanas podrían sufrir ante los cambios en el esquema de imposición de aranceles de Estados Unidos. En esta línea, las autoridades competentes convocaron durante los últimos días reuniones sucesivas para tratar el tema, presididas por el ministro de Industria y Comercio, Kim Jeong Kwan.
Frente a los pasos que Washington anunció que tomará para seguir aplicando gravámenes adicionales a las importaciones tras el dictamen de la Corte Suprema de Estados Unidos, se prevé que si estos entran en vigor, los términos bajo los que los exportadores surcoreanos acceden al mercado estadounidense y la competitividad en cuanto a precio de los bienes nacionales se verán afectados.
En este panorama, el Gobierno surcoreano agilizará la comunicación con el sector privado, al tiempo de monitorear con mayor minuciosidad la situación en Estados Unidos y la respuesta de otras naciones a las decisiones que podría tomar adicionalmente la Administración de Washington.
En paralelo a las reuniones con el ministro de Comercio, también se organizaron sesiones a cargo del Ministerio de Finanzas y Economía, a las que acudieron altos cargos del banco central y la Comisión de Servicios Financieros. Los participantes evaluaron que el dictamen de la Corte Suprema de Estados Unidos ha tenido un impacto limitado en el mercado financiero internacional, aunque el nerviosismo persiste.