El Gobierno japonés ha expresado su descontento con la decisión de una empresa de turismo de Corea del Sur de prohibir a los ciudadanos japoneses subir a sus barcos de pasajeros. Los barcos operan en la costa este de la península coreana, conectando la isla Ulleung y Dokdo.
El viceministro de Relaciones Exteriores japonés, Chiaki Takahashi, manifestó en una entrevista con el periódico Yomiuri Shimbun que no es apropiado restringir a los ciudadanos de Japón el uso del barco coreano, ya que Tokio mantiene buenos lazos con Seúl. Alegó que Japón está obligado a responder a la medida unilateral surcoreana.
La compañía Seaspovill de Corea del Sur ha decidido prohibir indefinidamente a nacionales japoneses subir sus embarcaciones. Es un modo de protesta contra el intento de legisladores japoneses de visitar Ulleung a principios de agosto como parte de las reivindicaciones territoriales de Japón sobre la isla de Dokdo.






































