
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación anunció el jueves los nuevos estándares sanitarios para la importación de carne vacuna de Estados Unidos. La inspección fitosanitaria de estos productos bovinos comenzará a principios de junio después de realizarse una revisión de las normativas y su publicación en el boletín oficial del Estado. La notificación de los nuevos estándares se realizó catorce días después de lo previsto. Ya se había aplazado dos veces ante las masivas manifestaciones contra la importación de carne de los Estados Unidos.
El Ministerio enfatizó que la salud pública y la seguridad ciudadana son las principales prioridades del gobierno a la hora de implementar la política de importación de carne. Con el fin de despejar cualquier duda y preocupación respecto al mal de las vacas locas, el 3% de los cargamentos de carne serán abiertos para poder realizar una inspección visual. El porcentaje inicial de inspección era del 1%, que es el nivel actual que se aplica a la carne de Australia y Nueva Zelanda. El hecho de reforzar la inspección disminuye la posibilidad de que entren en el país productos cárnicos con riesgos específicos.
Al mismo tiempo, se realizarán inspecciones más detalladas en las plantas de procesamiento de carne. Un 3% por ciento de la importación de lenguas, intestinos y productos relacionados serán sometidos a una biopsia. Esas partes son las que conllevan más riesgos de transmitir el mal de las vacas locas. En las inspecciones “in situ”, los inspectores se asegurarán de que los contenidos de las cajas de los almacenes son idénticos a los que se describen en los documentos que las acompañan. Si el contenido no encaja, será rechazado el total de la partida. Si los inspectores descubren que algún contenedor ha sido abierto en las áreas restringidas, todos los productos del contenedor serán devueltos.
Los cargamentos con huesos deberán ir marcados con una señal que indique claramente la edad del animal porque la ausencia de indicaciones sobre la edad del animal es motivo suficiente para rechazarlo.
Si se encuentran productos de riesgos durante la inspección, el lote entero será devuelto, y cualquier importación de las plantas de procesamiento será sometido a cinco rondas de inspecciones. Cuando se encuentren productos de riesgo más de dos veces en un lote de la misma planta, se ordenará el cierre de la planta de procesamiento en cuestión. Al mismo tiempo equipos de inspección serán enviados regularmente a las plantas de los productores de Estados Unidos que hayan violado frecuentemente los estándares sanitarios de la importación, y se tomarán muestras de sus productos para realizar las pruebas pertinentes.
Con el fin de apoyar a los ganaderos de Corea, el gobierno ha propuesto bajar los intereses para la compra de los piensos para la alimentación animal y elevar los subsidios estatales, fomentar la producción de alimentación natural, alejándose de otras fórmulas, subvencionar la mejora de los establos, y conceder bonos para optimizar la calidad de la carne.
A pesar de esas medidas del gobierno para proteger a la población del posible contagio del mal de las vacas locas, los partidos de la oposición
y numerosas organizaciones civiles siguen exigiendo la renegociación del pacto con Estados Unidos. En los días previos al anuncio del gobierno, los partidos políticos amenazaron con convocar manifestaciones masivas en las principales ciudades del país para bloquear las importaciones de carne estadounidense. Ese clamor popular se encuentra muy cerca de provocar una revuelta general en toda la nación.