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Cultura

‘¿También prestan paraguas?’, de Hwang Hyun Jin

#Páginas y Autores l 2021-04-13

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ⓒ Getty Images Bank

La llevaron a una pequeña oficina, donde le mostraron las imágenes que habían quedado grabadas en la cámara de vigilancia de la tienda. En el monitor en blanco y negro, ella se veía indiscutiblemente como una ladrona, pues echaba miradas furtivas a su alrededor y salía de la tienda sin pagar abriéndose paso entre el gentío. Quizá por la falta de resolución de la imagen, no parecía que estuviera hablando por teléfono, sino que echaba miradas nerviosas a su entorno.

Le mostraron el cartel que había junto a la puerta de entrada y la caja, el cual decía: “En caso de hurto se abonará 20 veces el valor de la prenda”.

El empleado pulsó con destreza las teclas de la calculadora para sumar el valor de las prendas supuestamente robadas.


그들은 그녀를 좁은 사무실로 데려가

CCTV영상만을 반복 재생해서 보여주었다.

흑백 화면 속 그녀는 영락없는 도둑이었다.

엄마와 통화중인 그녀의 모습은

주변 사람들의 눈치를 불안하게 살피는 것처럼 보였다.

‘훔치다 적발시 20배 보상’

남자직원은 능숙한 손놀림으로 계산기를 두드리며

그녀가 훔친 옷들의 값을 더했다.



Entrevista a la crítico literaria Jeon So Yeong:

La hija vive sola en Seúl, pero se ve que no le va muy bien. Ni siquiera puede comprar la ropa que está en rebajas, sino que elige algunas prendas de saldo. Para colmo, la confunden con una ladrona. Además, llueve a cántaros porque se acerca un tifón, lo que ilustra las vidas solitarias y difíciles que llevan madre e hija. Afortunadamente tienen un paraguas para protegerse del mal tiempo;  paraguas que simbólicamente refleja que se tienen la una a la otra. 



El ancho ventanal del cuarto dejaba ver un cielo oscuro y lleno de nubarrones. Sentía que le iba a estallar la cabeza. “¿Me habré vuelto loca? ¿Cómo se me ocurre firmar un pagaré y darles la tarjeta?”, pensó para sus adentros.

Era un número desconocido. Pensó en salir de la habitación para atender la llamada, pero en vez de eso se metió en el baño. Sintió en la nuca la mirada desaprobadora de su madre.

 Por la hora, debía ser su novio que estaba por llegar a su casa.

-¿Hola?

Era un hombre, pero no era su novio. Era el empleado de la tienda de ropa que la había amenazado y presionado.

-Le dije que debía solucionar esto el día de hoy, señorita.

Le vinieron mil respuestas a la cabeza, pero no pudo decir nada pues seguramente su madre estaría escuchando al otro lado de la puerta. El empleado siguió criticándola y finalmente la urgió a pagar:

Harta de escucharlo, cortó la llamada y luego apretó el botón de la cisterna.


커다란 유리창에 거무튀튀한 하늘이 가득 비쳤다.

머리가 깨질 듯 아팠다.


“아픈게 아니라 나빠지고 있는 거야. 그러니 각서에 서명을 하고 순순히 신용카드를 내어준 거지”


모르는 번호로 전화벨이 울렸다. 

상대가 그녀의 이름을 물으며 본인이 맞는지 거듭 물었다.

어제 의류매장에서 그녀를 협박하고 추궁하던 직원이었다.


“분명히 오늘 중으로 해결해야 한다고 말했을텐데요”


많은 말들이 머릿속을 스쳐 지나갔지만

문밖에서 귀를 세우고 있을 엄마 때문에 아무말도 할 수 없었다.

수화기 너머 직원은 그녀를 나무라면서

비난하는 말을 줄줄 이어갔다.


그녀는 더 듣지 않고 전화를 끊고 변기의 레버를 눌러 물을 내렸다.




Autora:

Hwang Hyun Jin nació en 1979 en Seosan, provincia de Chungcheong del Sur. Con la novela ‘No duele tanto’ recibió el premio al mejor autor de la editorial Munhak Dongne.

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